VALENTINA PÉREZ
- conquistarte
- 17 abr 2017
- 2 Min. de lectura
Valentina Pérez nació en febrero de 1994 en Montevideo, Uruguay; lugar donde creció y donde vive actualmente.
Su primer contacto con la práctica fotográfica ocurrió hace dos años. Desde siempre vio e imaginó fotos pero nunca tuvo cámara. En su casa su padre usaba una Zenit 12XP pero era exclusivamente para ir de vacaciones y esta no tenía otra función que la de registrar los momentos de recreación familiar. Al ver esas fotos, ahora de grande, se da cuenta que su padre sacaba tremendas fotos sin saberlo.
Además de la fotografía siempre le gustó el café. En Australia y Canadá (viajó a Canadá en el 2013) profundizo su estudio al respecto y se encontró con que la cultura del café es muy fuerte; es parte de un ritual especial que encierra varias anécdotas y experiencias. Todo el mundo toma café, hay cafés por todos lados y esta cultura también incluye la práctica más inconsciente y fluida de la conversación, cosa que disfruta mucho.
En el 2014 estudió Comunicación en la Universidad Católica del Uruguay.
En 2015 se fué para Melbourne, Australia, donde vivió por un año. Antes de volver a Uruguay fué a Myanmar y Camboya. Ese fue su primer contacto con Asia y le resultó increíble, le voló la chaveta.
Actualmente trabaja de barista en un café en Montevideo preparando tragos e infusiones. Podría decir que esto y la fotografía son sus pasiones más intensas.
Su interés a la hora de disparar está en la realidad, más específicamente en la calle. Salir a caminar con la cámara y buscar historias, detalles que pasan desapercibidos ante el ojo del transeúnte común es lo que más le gusta. Encontrar el brillo en la cotidianidad es mágico, es como estar dentro de una película.
“La fotografía para mi es el resultado de mi pasión por la observación en general aunque lo que más me llama la atención es el comportamiento humano y las formas de relacionarnos entre nosotros y con el entorno. Estas maneras son tan mundanas que pasan desapercibidas, directamente no les prestamos atención. Todo esto me resulta enigmático, una fuente eterna de observaciones, preguntas y, a veces, respuestas”.
Utiliza la cámara para capturar esa inquietud y goce visual que produce la realidad y todo su contenido, decide fraccionarla y contar cierta parte de ella.
“Tengo la suerte de tener a mi alcance varios libros de fotografía, creo que este es el mejor formato para interactuar con las imágenes. La experiencia se expande, hay textura en las hojas, hay color y olor en el papel. Cuando pierdo el juicio sobre mi trabajo recurro a ellos para animarme y buscar ideas; también para ver diferentes maneras de contar una historia”.
Willian Eggleston, Bieke Depoorter, Martha Cooper, Bruce Gilden, Walker Evans,Carolyn Drake, Vivian Meier y Robert Frank son algunos de los fotógrafos referentes para Valentina.
En 2016 ganó junto con Matías Fiori el premio “Beca de trabajo” en el marco del festival internacional San José Foto para desarrollar un proyecto de fotografía documental en el interior del Uruguay (más específicamente, Sarandí Grande). También se encuentra trabajando en diversos proyectos personales, también de estilo documental.















